por Antonio Viñas; para Vía Campesina
Soberanía del alma
200 millones de campesinos
tejiendo abrigo y mantel
al otro lado de Wall Street,
como una gran Internacional
prensando el mismo sueño,
las mismas uvas,
escanciando el mismo vino
llevan indignados toda la historia,
aún cargan y desploman costales
de un grano que se les despoja,
de ellos habla Berger en sus poemas
y de sus virtudes, Horacio,
en “Odas Beatus ille”
una banda sonora,
un rezo cumbre les lleva,
una solución antigua, limpia y original,
tecnológicamente ocre
proponen sus manos pensantes
agricultura
agricultura
retrovisor de agricultura
no traen cantos de sirenas,
ni utopías ecoguays, ni vacaciones,
aquí hay trabajo, trabajo y fe,
maíz inclinado a la justicia,
verdad y templo de esperanza
para el hambre que se muere
con moscas en los ojos
pueden errar en sus certezas,
pero el traspiés iría en sus costados
cuando otros llenan los bolsillos
aquí hay pueblo en sí mismo,
más tierra que tierra,
valores que no cotizan,
su almas no están en venta
ni neutrales, ni neutrones,
vía láctea, camino de leche,
esta es su plaza sol,
su mayo siempre
ellos, mujeres y hombres,
semilla en alza,
amorosos del campo,
río, soberanos del alma.



