Análisis por sectores

Si al inicio de la década de los 90, la renta agraria real en el Estado español estaba cercana a los 14.000 millones de euros, según los datos publicados recientemente por el Ministerio de Medio Ambiente, Rural y Marino (MARM), en 2009 se situó en 11.427 millones de euros, un 5,3% menos que el año pasado y un 26,3% menos que en 2003. Es el segundo peor dato de los últimos 20 años, sólo superado por los valores registrados en 1992 (10.845 millones de euros). Las causas principales son unos precios de ruina, el abuso de poder de la gran distribución y una Política Agraria Común (PAC) desvirtuada e incapaz de regular el mercado.

La PAC se muestra totalmente ineficaz para regular el mercado. La progresiva eliminación de los mecanismos públicos de regulación del mercado tras la reforma de la PAC de 2003 ha favorecido una inquietante volatilidad de los precios. La liberalización del mercado ha abierto las puertas a la especulación con materias primas agrícolas.

Análisis por sectores:

Sectores mediterráneos. En el sector de frutas y hortalizas, la caída de precios está provocando enormes pérdidas y poniendo en riesgo la continuidad de unos de los principales sectores en cuanto a valor de la producción y generación de empleo, con una caída media de las cotizaciones en el campo del 20%. El acuerdo con Marruecos puede ser la puntilla para el sector. En olivar, las pérdidas por caída de precios en la pasada campaña ha ascendido a 195 millones de € sólo en Andalucía, lo que supone una caída media del precio del 22%,

En vino, el 50% de las y los viticultores ha producido a pérdidas en la última campaña. Los efectos de una nueva Organización Común de Mercado, muy alejada de las necesidades del sector, la caída del consumo y los excedentes almacenados han generado unos precios por debajo de costes.

Sectores continentales. En cereales, además de producirse un notable descenso de la producción (- 45% respecto a una cosecha normal), se ha tenido que seguir haciendo frente a un mercado con precios inferiores a los de hace dos campañas y a una menor demanda ante la reducción de la cabaña ganadera por la crisis de 2007. Buena parte del precio del grano sigue sin ser percibida por las y  los productores; a causa de la especulación, que ha ido a aumentar las cuentas de beneficios de los intermediarios. Como resultado de todo lo anterior, una parte de la cosecha permanece aún sin vender y la situación conjunta de los factores anteriores ha derivado en la consiguiente reducción de la rentabilidad y viabilidad de las explotaciones cerealistas.

Remolacha y patata. En la campaña 2008/09, cuarta desde el inicio de la reforma de la Organización Común de Mercado, se ha consumado el descenso hasta el nivel más bajo en los precios base de remolacha. En patata se llegó a tocar fondo, con cotizaciones en el campo de 0,05 euros/kg, muy alejadas del umbral de rentabilidad. La invasión de patata francesa tuvo mucho que ver.

Sectores ganaderos. El sector ganadero, a pesar de una contención en los costes de las materias primas destinadas a la alimentación animal, y salvo excepciones puntuales, ha continuado con unos niveles en los precios en origen bajos, que amenazan la continuidad de las pequeñas y medianas explotaciones. Destacables la crisis de rentabilidad y liquidez en las explotaciones de ovino-caprino y porcino.

En el sector lácteo, como ya sucediera en 2008, a la crisis de rentabilidad de las explotaciones como consecuencia de los bajos precios, (los precios percibidos por las y los ganaderos ha caído un 40% en dos años), se sigue uniendo la incertidumbre de que en cualquier momento las industrias dejen de recoger la producción. En el 2009 los precios permanecieron en la mayoría de las zonas productoras por debajo de los 0,30 euros/litro, cuando los costes sitúan por encima de los 0,32 euros/litro.