Intereses transnacionales, la pesca

INTERESES TRANSNACIONALES, LA PESCA (versión en pdf)

Izaskun Sánchez Aroca (*)

Como si tomáramos retales, con los siguientes recortes de la prensa y fragmentos de declaraciones, se teje este texto que sin querer agotar los argumentos cuestiona el planteamiento que mayoritariamente se ha dado al secuestro del atunero Alakrana, para desvelar los intereses de las trasnacionales del Estado español en costas y mares muy, muy lejanos

«Los mares y océanos del planeta están en crisis. La sobrepesca y las prácticas pesqueras destructivas tienen un gran impacto sobre la biodiversidad marina y son reconocidas como la mayor amenaza al medio marino junto con el cambio climático. Según la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación, tres cuartas partes de los stocks pesqueros mundiales están totalmente explotados o sobreexplotados» (1)

«En total, el 80 % de las poblaciones mundiales de peces sobre las que se dispone de información han sido registradas como plenamente explotadas o sobreexplotadas y, por ello, requieren una gestión eficaz y precautoria. […] Es probable que ya se haya alcanzado el potencial máximo de pesca de captura de los océanos del mundo, por lo que es necesario aplicar un enfoque más controlado a la ordenación pesquera. De los 107 millones de toneladas disponibles para consumo humano en 2005, el menor consumo se registró en África, con 7,6 millones de toneladas en total, distribuidas en 8,3kg per cápita. Las cifras de consumo per cápita de Oceanía alcanzaron los 24,5kg, las de América del Norte 24,1kg y en Europa llegaron a los 20,8kg. En América Central y el Caribe el consumo baja hasta 9,5kg mientras que en América del Sur desciende aún más hasta los 8,4 kg. Se prevé que el consumo de pescado per cápita siga aumentando en países de ingresos elevados. El pescado y los productos pesqueros son los alimentos objeto de un mayor comercio internacional. En los últimos decenios, más de una tercera parte de la producción anual total (medida en peso vivo equivalente) ha entrado en el comercio internacional. Aproximadamente la mitad de este comercio (medido en valor) tiene su origen en países en desarrollo, mientras que más del 72 % está destinado a tres mercados principales: la Unión Europea (UE), el Japón y los Estados Unidos de América. Estos tres mercados dominan el comercio de pescado tanto en lo relativo a los precios como en lo relativo a las exigencias establecidas para el acceso al mercado». (2)

«Se confirma que la Unión Europea es importadora neta de productos pesqueros, tendencia que se mantiene todavía en la actualidad. Por ese motivo, durante los últimos años la Unión ha formalizado acuerdos de pesca con algunos Estados costeros del Grupo ACP (África, Caribe, Pacífico): acuerdos mixtos, que permiten la captura de varias especies, en especial con países de África Occidental próximos a las costas europeas, sobre todo españolas, y acuerdos relativos al atún. […] Se trata de acuerdos cuyo objetivo principal es asegurar el aprovisionamiento regular a la flota europea. Empero, el mercado internacional de productos de la pesca ha llegado a ser de tal magnitud que ha provocado la aparición de nuevos piratas del mar, atraídos por los sustanciosos beneficios que genera y también porque les es posible incumplir todas las normas (métodos de pesca, cuotas, etc.) que se aplican de modo obligatorio a las flotas legales». (3)

«’El problema de la pesca ilegal, es cuestión de voluntad política que se erradique, está claro, porque hoy en día todo el pescado capturado ilegalmente sabemos a dónde va y dónde se vende, está comercializado en las grandes superficies europeas y americanas, es fácil de identificar. Entonces, este principio de trazabilidad no solamente tiene que permitir identificar el pescado que ha sido pescado para que el consumidor sepa lo que está comiendo, sino que debe ser mucho más riguroso para que el consumidor sepa que este pescado ha sido robado y que no hay que consumirlo. Y sé que los europeos, si tienen esta voluntad, lo pueden hacer. ¿Por qué hoy los medios utilizados para luchar contra la inmigración clandestina no se utilizan para luchar contra la pesca ilegal? (…) Hay barcos que están pescando y justo antes que llegue la marina, se van, porque han sido informados. (…) Es la corrupción lo que lo permite. La mayor parte de las compañías extranjeras recurren a estrategias de pesca ilegal. No es su problema que se acabe’. Con esta rotundidad se explicó Gassou Gueye, vicepresidente del Consejo Nacional Intraprofesional de la pesca artesanal en Senegal». (4)

«En el Estado español, desde los años 50, el 38% de las especies costeras y el 29% de las de mar abierto se han reducido más del 90%. En el Cantábrico, de las 80.000 toneladas de anchoa obtenidas hace 40 años se pasó a las 800 de la última campaña. La situación de la merluza era similar. El atún rojo del Mediterráneo está también en vías de extinción». (5)

«En 1991 se hundió el orden político de Somalia, país que sucumbió a una guerra civil empeorada por la intervención estadounidense. El colapso político dejó la sociedad somalí sin defensas, situación que fue aprovechada por navíos procedentes de Europa, Estados Unidos, China y otros países para verter en sus aguas grandes cantidades de residuos tóxicos y radioactivos. (…) El abuso se hizo visible cuando, en 2005, un tsunami depositó en las playas y costas somalíes bidones corroídos y otras muestras de estos residuos. Según el enviado de las Naciones Unidas en Somalia Ahmadou Ould-Abdallah, la porquería tóxica acumulada en pocos días por la catástrofe marina provocó úlceras, cánceres, náuseas y malformaciones genéticas en recién nacidos y, al menos, 300 muertes. (…) Pero las desgracias no terminan ahí. Aprovechando el desgobierno, una multitud de barcos de pesca empezó a faenar en las aguas frente al país, incluidas sus aguas territoriales. En 2005 se calculó que pescaron allí unos 800 barcos de distintos países, muchos de ellos europeos y, más específicamente, españoles. Se estima que los ingresos generados durante un año por esta pesca extranjera ilegal ascendían a 450 millones de dólares. El resultado fue la rápida disminución de unas reservas pesqueras que eran el principal recurso para las comunidades de pescadores del país, catalogado como uno de los más pobres del mundo». (6)

«El agotamiento de las aguas de la UE ha llevado a la pesca industrial a las costas africanas. Allí, la ausencia de estructuras estatales, como en Somalia, o la escasez de capital local, abren grandes oportunidades de negocio. (…) Serigne tiene 34 años y vive en Madrid. Llegó en 2006 a Canarias desde Saint-Luis, tras diez días de viaje en cayuco, una embarcación que usaba en su trabajo de pescador en Kayar, un pueblo costero de Senegal. ‘Esta profesión la tengo en la sangre’, afirma Serigne. Como otros 600.000 senegaleses, Serigne vivía directamente del pescado. Lo hizo durante diez años. Hasta que tuvo que emigrar. Y como él, muchos otros. El padre Jerôme, un sacerdote nigeriano que lleva desde 2003 al frente de la misión católica de Nuadibú, en la costa mauritana, lleva el único registro de inmigrantes que eligen el camino del Norte: ‘El hecho es que la mayoría de los senegaleses aquí son pescadores, podría decir el 80% de ellos’. (…) Serigne recuerda con claridad el proceso: ‘Cuando estudiaba ya se notaba que cada año disminuía la cantidad de pescado, lo noté más cuando empecé a pescar, porque cada año había menos pescados. Notábamos que cada día pescábamos peces más jóvenes y más pequeños’». (7)

«Un reportaje de Al Yazira informa que grupos de somalíes trataron de constituir un cuerpo autodenominado ‘Guardacostas Voluntarios de Somalia’, reuniendo dinero con el que pagar a la empresa estadounidense Hart Security, que se dedica a entrenar y formar luchadores y mercenarios por todo el mundo –y que, años más tarde, ha actuado como mediadora para el cobro de rescates en aquellas mismas aguas: ¡negocio redondo!–. Al parecer, hubo intentos de esos guardacostas voluntarios de negociar con los buques de pesca extranjeros para que dejaran de faenar o pagaran un impuesto para seguir haciéndolo, intentos que resultaron fallidos. El desenlace final fue lo que hoy se califica como piratería somalí. En un país plagado de armas, desgarrado por bandas rivales y sometido a una situación económica desesperada, un desenlace así no debería sorprender. A la vista de lo anterior es legítimo preguntarse: ¿quiénes son, en esta historia, los verdaderos piratas?» (8)

«Lo que aquí denominamos piratas, son considerados por el 70% de los somalíes como sus guardacostas. (…) Los caladeros somalíes se quedan vacíos; en esa tierra desértica apenas queda ya nada que llevarse a la boca, ni siquiera los frutos del mar». (9)

«Malindi es un pequeño pueblo de pescadores en Kenia, donde un trabajador gana menos de seis euros al día. Pero desde hace meses los pescadores locales consiguen grandes capturas y ganan 50 veces más que el salario medio (…) la razón: los piratas somalíes que han ahuyentado a los barcos internacionales que saqueaban los caladeros de Kenia y han diezmado una industria de 1,5 billones de dólares que controla la cuarta parte del atún mundial. ‘Estamos encantados con los piratas si mantienen a los barcos grandes muy lejos de la costa. Nos alegramos de que los barcos no faenen por aquí. Si pescan cerca todo el pescado desaparece’». (10)

«Mientras unos marineros compatriotas estén secuestrados por los piratas somalíes, hay que hacer pronto, sin enredos leguleyos, lo que hacían en estos casos los frailes mercedarios: pagar el rescate y asunto arreglado. Pero una vez liberados, aunque en este momento suene mal, alguien tendrá que decir que es absolutamente bochornoso el espectáculo que dan los barcos de pesca españoles, franceses y japoneses, unos países ricos, felizmente sobrealimentados, en apariencia tan civilizados, despojando frente a las costas de Somalia, una región llena de miseria, de la única riqueza que bulle en sus aguas. Cuando ya no quede un solo pez, se irán, no sin dejar allí instalada la pobreza para siempre». (11)

«El atún es actualmente el principal producto para la industria española transformadora de productos del mar, pues viene manteniendo un crecimiento sostenido en los últimos años en cuanto a sus cifras de producción y exportación. (…) De hecho, España es el segundo productor mundial de conservas de atún, por detrás de Tailandia, con 229.397 TM. producidas en el 2008, que también le convierten en el primer país productor de la Unión Europea. (…) En valor esto alcanzó los 685.040 miles de euros». (12)

«Una vez cerrado el caso satisfactoriamente, sobre todo para los marineros retenidos en contra de su voluntad y sus familias, es hora de rasgar el velo sobre uno de los episodios hasta ahora mantenidos en segundo plano por razones evidentes: la fortaleza económica de la pequeña empresa Echebastar Fleet, armador del buque Alakrana. (…) ¿Qué mueve a un grupo de pequeñas y medianas empresas pesqueras gallegas, vascas y andaluzas a adentrarse con sus barcos en zonas infectadas de piratas? (…) Y el interés evidente que subyace no es otro que los beneficios que genera la pesca en las aguas próximas a Somalia. El negocio que mueve el enorme caladero de túnidos de la zona alcanza los 180 millones anuales, según fuentes oficiosas del sector». (13)

«Echebastar facturó el año pasado 30,1 millones de euros y ganó 5,8 millones, un 298% más que el año anterior. Echebastar tiene, según esta información, cuatro buques: Alakrana, Campolibre Alai, Elai Alai y Alkrantxu, y todos ellos operan en el Índico. En marzo pasado, el administrador de la compañía, Kepa Echevarría, escribía esto en la memoria anual de la empresa: ‘Nuestra flota al completo opera en aguas del Océano Índico; durante el presente ejercicio la inseguridad de la zona provocada por los ataques de barcos piratas ha complicado notablemente nuestra operativa diaria y supone un problema de dimensiones desconocidas para el sector y sus gentes. (…) Las buenas noticias, a pesar de los piratas, son que las capturas se han incrementado en un 31% con respecto al año anterior debido en gran medida a disponer de nuestra flota operativa durante todo el año. (…) Por otro lado, el problema de la piratería continúa con igual o más virulencia y los riesgos de ataques a nuestra flota siguen preocupándonos enormemente’. El armador, es evidente, sabía los riesgos que corría cuando decidió que el Alakrana se saliera del área de seguridad y por qué lo hacía. Por dinero, por mucho dinero».  (14)

«A todas luces, habrá quién recomendaría a los armadores abandonar la faena en unas aguas tan peligrosas, pero el precio a pagar por dejar la pesca de túnidos en el segundo caladero más importante, pero también más peligroso, a nivel mundial sería muy alto. Desde 1984, año en que la flota española llegó a faenar al Índico, ese océano se ha convertido en el sustento de más del 40% de las capturas de atún –claro o rabil y listado, sobre todo– del mundo. Así lo confirma el presidente de Interatún –la entidad que aúna a armadores y conserveras–, Juan Vieites, que reconoce que sería “muy complicado” dejar de pescar en la zona». (15)

«De las 500.000 toneladas anuales de túnidos capturados por las flotas comunitarias en los distintos océanos, el 60% se corresponde a España y el resto a Francia. Después de un cuarto de siglo en el caladero, los armadores no contemplan la posibilidad de retirarse de las productivas aguas del Índico». (16)

« ¡Ponlo bien clarito, que aquí se piensan que nos forramos: nuestro sueldo base es de 420 euros! ¡420 euros! ¿Está claro? Nos dan envidia los ‘mileuristas’», decía ayer airado un engrasador de la flota atunera de Seychelles. Es lo que cobra la marinería de una de las cuatro compañías vascas presentes en el archipiélago africano. El sueldo final sube en función de las capturas, pero los últimos años y especialmente éste, por los problemas con los piratas, han sido malos. Entre los marineros se respira un malestar profundo y una completa falta de esperanza». (17)

«Si en lugar de medidas de militarización de los buques españoles se planteara la prohibición de la pesca industrializada en el continente africano, se podría por un lado dedicar esos fondos en potenciar una política europea y española a favor de la pesca artesanal, local y sostenible, que tanta falta hace, y por otro, contribuiríamos en el desarrollo de los pueblos africanos con mucha mayor eficacia que con muchos programas de solidaridad. Respetando, como debe ser, la propia Soberanía Alimentaria africana». (18)

«No todos los miembros de la tripulación de relevo del Alakrana se sienten más seguros en compañía de agentes armados. ‘Ahora voy con miedo, porque al saber los piratas que hay gente armada en los buques pueden ser más fieros’, declaró el engrasador Manuel Nantes. Tendrá que acostumbrarse. Los armadores españoles han decidido que ningún barco se hará a la mar sin protección. ‘Es algo muy necesario’, declaró José Antonio Barragán, patrón del atunero gallego Draco, que zarpó hacia el Cuerno de África un día después de que el Alakrana fuera apresado y que ahora se halla fondeado en Puerto Victoria, capital de las Seychelles, tramitando la documentación ‘para poder coger las armas y salir a faenar’. (19)

«Llevarán al cine el secuestro del Alakrana. La película recreará en clave de ‘thriller’ los 47 días de secuestro del atunero español en aguas del Océano Índico y estará narrada desde el punto de vista de los 36 tripulantes secuestrados, según confirma la cadena que, a través de Telecinco Cinema, producirá la cinta junto a Fausto PC y Zentropa Spain». (20)

(*) Izaskun Sánchez Aroca es periodista

REFERENCIAS

  1. Una receta para el desastre. Greenpeace.
  2. El estado Mundial de la pesca y la acuicultura 2008. FAO.
  3. Guerra abierta a la pesca “ilegal, no declarada y no reglamentada”. El Correo. La revista de las relaciones y cooperaciones entre África, Caribe, Pacífico y la Unión Europea.
  4. Intereses económicos españoles en las negociaciones comerciales Europa África. La pesca en Senegal como ejemplo. Gemma Tarafa, Andrea Schimpf, Miquel Ortega, Maria Mestre y Sara Losa.
  5. Intereses económicos españoles en las negociaciones comerciales Europa África. La pesca en Senegal como ejemplo. Gemma Tarafa, Andrea Schimpf, Miquel Ortega, Maria Mestre y Sara Losa.
  6. Quiénes son los verdaderos piratas. Joaquim Sempere Público (26/10/2009)
  7. Al abordaje de los caladeros africanos. Sara Babiker. Diagonal. (26/11/2009)
  8. Quiénes son los verdaderos piratas Joaquín Sempere. Público (23/10/2009)
  9. Una solución para el Alakrana. Julio Tapia Yagües (Presidente de la asociación Ayuda Urgente a África). El País. (10/11/2009)
  10. Video “Una visión distinta de los piratas somalíes
  11. Caín & Abel, Manuel Vicent. El País (1/11/2009)
  12. Interatún
  13. Atuneros de oro. Fernando Sanz. Cinco Días (19/11/2009)
  14. El ‘Alakrana’, una máquina de hacer dinero. Arsenio Escolar. 20minutos. (19/11/2009)
  15. ¿Por qué se arriesga el ‘Alakrana’? Víctor Sariego y Sonia Dapena. Xornal de Galicia (22/11/2009)
  16. El océano Índico, la gran ‘mina’ de atún para la flota española M. Gimeno. El Correo Gallego (11/01/2010)
  17. El barco es una cárcel con soldados.  El Correo. Íñigo Domínguez. (9/11/2009)
  18. Soberanía Alimentaria en Somalia. Gustavo Duch Guillot. El País. (8/11/2009)
  19. La tripulación de relevo del atunero viaja hoy al Índico para embarcar. Rafael Tapounet. El Periódico. (19/11/2009)
  20. El Mundo 1/12/2009

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