Amplificar la defensa del territorio

Por la Universitat d’Estiu de l’Horta

La implicación en la lucha por la defensa de la huerta, su patrimonio, su diversidad, el valor ecológico de sus tierras, los sustratos históricos de los pueblos que las han trabajado … se convierte en curiosidad, en necesidad de descubrir peculiaridades , en asomarse a diversos lugares y en plantear interrogantes, preguntas para deshacer. ¡Así nace la Universitat d’Estiu de l’Horta[1]!

Ésta se constituye como un punto de encuentro para la reflexión, el aprendizaje, el debate y la sensibilización en torno a la realidad y los problemas de la huerta, partiendo del conocimiento de la realidad del territorio, donde, desde lo local comprender y tomar conciencia de otras problemáticas y luchas.

La Universitat d’Estiu de l’Horta arrancó el verano de 2001 como una respuesta más a la agresión que en esos momentos sufría la huerta de La Punta, una zona de gran valor medioambiental, histórico y patrimonial condenada a desaparecer por los planes de ampliación del puerto de Valencia. En aquellos momentos todavía vivían allí cerca de doscientas familias, y sus campos aún estaban en producción. Organizar la Universitat d’Estiu de l’Horta en ese entorno amenazado era nuestra forma de dar voz a las personas silenciadas, de luchar contra la dictadura del hormigón y del crecimiento insostenible, de gritar con los vecinos y las vecinas que no nos gustaba lo que querían hacer, lo que hacían, lo que hicieron. Era nuestra manera de decir que amamos la huerta, que necesitamos la huerta y que queremos que la huerta no desaparezca porque tiene unos innegables valores ecológicos, paisajísticos, culturales, sentimentales y porque es la mejor inversión que podemos hacer para caminar hacia a lo que, en la boca de los políticos de oficio, pierde su inocencia y nos deja el sabor de la hiel: el desarrollo sostenible. Aunque el destino final de la huerta de La Punta es tristemente conocido, el espacio de la Universitat d’Estiu de l’Horta supo actuar como amplificador de una lucha en defensa del territorio, llegando a gente que quizás nunca se había dado cuenta del espacio verde, de la despensa hortícola, que rodea y con los que cuenta nuestra ciudad y las amenazas que caen sobre ella.

Después de aquella derrota nos planteamos que la Universitat d’Estiu de l’Horta seguía teniendo sentido, más allá de la Punta, como altavoz de los conflictos que sufre nuestra comarca y principalmente su patrimonio rural y agrícola. Así, y hasta ahora hemos contado con siete ediciones que han venido a reforzar luchas locales. la 2 ª Universitat d’Estiu de l’Horta, celebrada en Alboraia, nos planteamos ofrecer un poco de luz al falso debate mediático en torno al “conflicto del agua”; después llegó la 3ª edición, en la alquería del Moret de Picanya, que se centró en las diferentes posibilidades de dar a conocer, a todos los sectores de la sociedad valenciana, los valores de la huerta, con todos los medios que nuestra creatividad y el ejemplo de otras experiencias nos permitieron;  la 4 ª Universitat d’Estiu de l’Horta, se celebró en el antiguo pueblo de Campanar, hoy barrio periférico degradado de manera planificada para construir sobre sus restos un nuevo monumento al opulento y falso progreso de nuestros días. En esta edición, bajo el lema ‘Fem l’Horta posible’[2] se recogieron y debatieron las diferentes propuestas de gestión de las huertas periurbanas;  la quinta edición se decidió que fuera celebrada de nuevo en Alboraia, desde la perspectiva de compaginar la sensibilización, el aprendizaje, el debate y la acción. Entendemos que estas actividades tienen sentido sólo si se enlazan con el esfuerzo de la gente que está tratando de detener las múltiples agresiones a la huerta, y con la lucha por salvar la huerta de Vera y de Alboraya; la sexta y séptima ediciones se realizaron en Torrent y Catarroja respectivamente – Horta Sud – y apoyaron la lucha de colectivos locales en favor de la conservación de la huerta tradicional torrentina (con la joya de la huerta del Safranar como objetivo a proteger) y de Catarroja, amenazada esta vez también por una propuesta de recalificación en urbana en la redacción del nuevo PGOU y por el PAI Nou Mil·leni, y bajo el lema ‘Deixem l’Horta viva, l’asfalt no es menja’[3] se lanzó, en 2009, la 8 ª edición en la huerta de Godella, donde una vez más junto a las demandadas prácticas en la huerta se debatieron temas de actualidad ligados al momento de caída económica, consecuencia de un modelo que no resiste.

Aunque la Universitat d’Estiu de l’Horta nació con una lucha que se perdió, entendemos que podemos colaborar para ganar otras. La Universidad de Verano de la Huerta ha sido importantísima en los municipios, creando opinión favorable a su conservación.   Con esta ilusión seguimos, y este año organizamos la 9 ª Edición, conscientes de que L’Horta es lo que los valencianos y valencianas hemos hecho mejor que ningún otro pueblo, para mostrarlo, disfrutarlo, aprenderlo y decir de nuevo que es mejor no seguir perdiendo tierras de cultivo de alto valor y amortizadas. Es mejor hacer un esfuerzo para revivir la Huerta.

‘SALVEM L’HORTA’

Según algunos estudios realizados por expertos, en 1950 había desaparecido un 10% de la Huerta de Valencia, mientras que en 2006 este porcentaje había aumentado hasta el 30%. Entre los factores que han favorecido este proceso destacan:

  • Degradación del espacio provocada por la implantación de usos no tradicionales, con un fuerte impacto paisajístico (desguaces, zonas de almacenamiento de contenedores, vertederos, naves industriales, terrenos abandonados, etc.), así como por las agresiones que impiden el normal desarrollo de la actividad agrícola (robo de las cosechas, contaminación del agua de riego por vertidos de aguas residuales, etc.).
  • Ensanche de los núcleos de población, lo que ha supuesto una reclasificación masiva de los terrenos de huerta y un incremento desproporcionado de la superficie de suelo urbano y urbanizable en el área metropolitana de Valencia.
  • Construcción de múltiples infraestructuras, lo que acarrea no sólo una ocupación física del espacio, sino que además supone la compartimentación del territorio, lo que dificulta la accesibilidad a la Huerta.
  • Sustitución de los cultivos tradicionales de huerta por una agricultura más extensiva, como en el caso de los cítricos.

En 2001 se presentó una propuesta de Ley Reguladora del Proceso de Ordenación y Protección de la Huerta de Valencia como Espacio Natural Protegido, a través de la correspondiente Iniciativa Legislativa Popular (ILP), que fue rechazada por las Cortes Valencianas sin tener en cuenta su amplio respaldo social.

En mayo de 2008 se presentó la versión preliminar el Plan de Acción Territorial de Protección de la Huerta de Valencia -de ahora en adelante PATPHV- en un intento de la Administración Autonómica por recoger el testigo de la ILP y avanzar hacia la protección, conservación y promoción de la huerta.

Este instrumento de planificación, a pesar de sus luces y sus sombras, no se ha mostrado efectivo para la defensa de la Huerta de Valencia, como así lo demuestra el hecho de que todavía se encuentra pendiente de aprobación por parte de las Cortes Valencianas. Sin embargo, el actual clima económico, político y social en la Comunidad Valenciana no hace presagiar que se vayan a cumplir los plazos previstos. A ello hay que añadir la mención expresa, que recoge el documento preliminar del PATPHV, en torno a la necesidad de poner en marcha 3 Planes Sectoriales (Plan Agrícola, Plan de Modernización del Riego y Plan de Uso Turístico y Recreativo) y 2 instrumentos complementarios (Ley de la Huerta y Ente Gestor) para garantizar su implementación.

Teniendo en cuenta estos precedentes, es muy probable que la Huerta de Valencia siga estando en grave peligro, a menos que la sociedad civil pase a la acción y ponga en marcha mecanismos reales para la defensa del territorio, a la espera que nuestras administraciones cumplan con su cometido y desarrollen y hagan operativos los instrumentos que demanda la sociedad para la protección, conservación y promoción de éste agroecosistema periurbano.

PARA SABER MÁS:

La próxima edición se realizará, del 15 al 18 de julio, en la Escuela Pública de El Saler. Bajo su pinar y en un marco mágico para nosotros y nosotras, entre la huerta y la Ribera, a orillas de la Albufera. Tierras de marjal, de cultivo de arroz, de pesca, redes e hijuela… de playa de pinar, ganada por la gente hace unos años a los despropósitos del hormigón de entonces y de siempre. Más información en http://www.perlhorta.ws/nova .

[1] Universidad de Verano de la Huerta

[2] Hagamos la Huerta posible

[3] Dejemos la Huerta viva, el asfalto no se come