Pescanova y la soberanía alimentaria

PESCANOVA FRENTE a LA SOBERANÍA ALIMENTARIA

Autor: Carlos Montero Castaño

Consultor en desarrollo pesquero, acuícola y medioambiente marino.

La pesca es una de las actividades humanas más antiguas y que más tiempo ha tardado en evolucionar. Sólo desde hace medio siglo se han empezado a introducir innovaciones tecnológicas con respecto a la actividad conocida desde hace milenios. Sin embargo, este último medio siglo está suponiendo una etapa convulsa que mantiene a la pesca enredada en grandes debates que enfrentan al sector. La pesca industrial, liderada por grupos como PESCANOVA, es un buen ejemplo de cómo los patrones de modernización en un entorno de mercados desregulados (en ocasiones de mercado ilegal) no se corresponden con las necesidades reales del planeta.

¿Quién es Pescanova?

Pescanova es la primera empresa pesquera de España, tercera de Europa y octava del mundo, por tanto uno de los agentes con mayor capacidad de influencia y por consiguiente con mayor responsabilidad en el sector pesquero mundial, pionera e innovadora en muchos aspectos. La evolución de la actividad pesquera en el mundo en los últimos 50 años está íntimamente ligada al desarrollo y crecimiento de Pescanova. En 1960 se creó esta empresa familiar que cambiaría la manera de aprovechar los recursos pesqueros en todo el mundo, introduciendo las entonces nuevas tecnologías de congelación a bordo y revolucionando los sistemas de comercialización del planeta. Las nuevas tecnologías exigieron buques más grandes, pero al mismo tiempo esto permitió almacenar mayores cantidades de pescado sin riesgo a que se estropease por su acumulación o por el tiempo transcurrido desde su extracción. Estos grandes buques tuvieron acceso a caladeros más alejados, durante más tiempo, a zonas más profundas, y al uso de artes y aparejos más grandes.

Pero todo esto ocurrió hace ya más de medio siglo y desde entonces la pesca, el mar y el mundo

Han cambiado notablemente. Un nuevo panorama mundial para la pesca surgió en los años 80 con la entrada en vigor de la Convención sobre el Derecho del Mar y con la ampliación de la entonces Comunidad Económica Europea, lo que impuso una serie de restricciones al acceso de los recursos antes inexistentes. Aunque más limitante aún fue la estabilización de las capturas mundiales en sus máximos históricos, que desde entonces se han mantenido a pesar de los nuevos avances tecnológicos introducidos y las nuevas flotas creadas. Todo ello llevó a una conclusión lógica, el mar ya está dando todo lo que puede dar, no hay más.

Este hecho supuso un nuevo cambio en la filosofía de la actividad. Lo que verdaderamente pasa a ser clave desde una lógica empresarial es la capacidad de obtener el mayor beneficio económico del mismo volumen capturado.

Pescanova hoy es un grupo empresarial de amplia participación accionarial con un volumen de negocio superior a los 1.300 millones de €, y la única empresa del sector pesquero español que cotiza en bolsa. Actualmente, el Grupo Pescanova está compuesto por más de 160 empresas entre sociedades que dependen directamente y en su totalidad del Grupo, filiales y empresas subsidiarias, sociedades participadas y uniones estratégicas o joint ventures. Pescanova esté presente en los 5 continentes, en más de 20 países, tiene una flota propia de más de 120 buques, cerca de 50 instalaciones de acuicultura, más de 30 plantas de procesamiento, procesa más de 70 especies marinas, y vende con al menos 16 marcas comerciales propias y emplea a unas 10.000 personas.

Todo este entramado de difícil seguimiento, puesto que las compras, ventas y fusiones dentro y fuera del Grupo son muy frecuentes y la transparencia en la información se reduce básicamente a la publicación de los datos y reportes obligatorios por el hecho de cotizar en bolsa.

La filosofía de Pescanova se cimienta en dos pilares, la integración vertical y la diversificación. A través de la integración vertical Pescanova pretende controlar todas las fases del producto desde la extracción en el mar hasta la venta al consumidor final. Por otro lado, Pescanova aplica la diversificación en dos líneas, la geográfica y la generación de productos, “ni una sola especie por país, ni un solo país por especie”, verdadero motor de su expansión mundial. Pescanova ha añadido en las últimas décadas una tercera visión, la diversificación sectorial introduciéndose en los sectores de la acuicultura, los productos agrícolas, los productos precocinados, las reparaciones navales, la gestión de flotas y la navegación mercantil entre otros.

Pescanova ha sido beneficiada por multitud de ayudas públicas desde su creación (sólo entre 1995 y 2009 Pescanova ha recibido más de 200 millones de € en ayudas públicas de España, Francia y Portugal) y sobre todo en los años 90 cuando la Xunta de Galicia tuvo que acudir a su rescate con fondos públicos y evitar que el Grupo pasara a manos extranjeras, y más aún si se tiene en cuenta que gran parte del accionariado actual está controlado por cajas de ahorros gallegas.

Las prácticas de Pescanova

Analizando toda esta macroestructura se saca una conclusión: el comportamiento de Pescanova es muy diferente dependiendo de los países y de la importancia estratégica que para la empresa tenga cada uno de ellos.

Así, la filial de Pescanova en Australia, Austral Fisheries Pty Ltd., es reconocida como un modelo de responsabilidad tanto ambiental como social. También en Argentina su filial Argenova presenta una imagen favorable por sus esfuerzos ambientales y las condiciones laborales de la flota.

Sin embargo, este comportamiento no ha sido siempre reproducido y Pescanova ha sido acusada por trabajadores y opinión pública de aprovecharse de su peso en las economías locales para negociar y conseguir réditos como concesiones o cuotas de pesca, de aplicar políticas sociales inaceptables de empleo precario, discontinuo y sueldos bajos, entre otras cosas.

Este es el caso de su empresa subsidiaria en Namibia, Novanam, que de manera periódica tiene problemas con sus trabajadores debido a la importante disminución de las capturas y la reclamación de mejoras en las condiciones laborales. En Argentina, la realidad de la pesca es cada día más dramática debido a la reducción de las capturas derivada de la mala gestión de la Administración y las empresas. Ya en 1991 la pesquería de merluza austral y congrio dorado se colapsó y llevó a la ruina a una parte importante de la industria local pasando las capturas de merluza austral de 80.000 toneladas en 1990 a 16.000 toneladas en 1991. Pescanova fue empresa pionera en la puesta en marcha de esta pesquería y durante años contó con cierta exclusividad, por lo que debe considerarse responsable de este fracaso ambiental, social y económico.

Al igual que en la pesca, el Grupo Pescanova ha sido reconocido por sus buenas prácticas en el sector de la acuicultura, pero son muchos  también los impactos negativos de sus actividades. En Chile, por ejemplo, la producción de salmón está muy cuestionada debido a las prácticas poco sostenibles derivadas de los tratamientos sanitarios y de la necesidad de utilizar un alto volumen de pescado para alimentación, y por tanto de ser corresponsable de la sobreexplotación de los recursos pesqueros pelágicos del Pacífico suroriental, base de la harina de pescado. Pesca Chile, filial de Pescanova en ese país, es la empresa más importante del rubro a nivel nacional y por tanto en gran medida responsable de estas problemáticas. Además, ha sido denunciada sistemáticamente por malas condiciones de trabajo, sueldos bajos, prácticas antisindicales y escalas salariales en base al rendimiento productivo.

Por otro lado, el cultivo del langostino en los países de Centroamérica es fuente permanente de conflictos y problemas debido a la necesidad de grandes extensiones de terreno y de un aporte continuo de agua, lo que entra en conflicto con las comunidades residentes que son privadas de la posibilidad de pescar o de obtener otros recursos en esas áreas, además de que las granjas de cultivo están asociadas a zonas de manglar de gran importancia y fragilidad ecológica. Un claro ejemplo de esta situación ocurre en el Golfo de Fonseca, donde las empresas del Grupo Pescanova poseen la mayor concesión para cultivo de langostino con cerca de 7.000 hectáreas.

Recapitulando

En la actualidad se produce una sobre explotación muy preocupante de los recursos pesqueros, que podemos asociar con la existencia de las grandes flotas pesqueras industriales, su capacidad, sus métodos de capturas, etc. apoyadas por unas políticas pesqueras hechas a su medida. Son muchas las ayudas entregadas para aumentar las capacidades de pesca de los buques, muchas medidas de sus gobiernos para favorecer su internacionalización, acuerdos bilaterales con otros países para poder acceder a sus Zonas Económicas Exclusivas (ZEE), privatización de recursos pesqueros, cuotas etc. Y en la medida que empresas como Pescanova van ganando millas y orillas la soberanía alimentaria de los países del Sur encuentra más obstáculos.

Mientras que en los países desarrollados se pesca menos y se consume más, en los países empobrecidos del Sur se sobrepesca cada vez más, pero se consume menos. Porque esa pesca la llevan a cabo empresas como Pescanova que mayoritariamente comercializarán  su producto en los países con mayor poder adquisitivo. A su vez este fenómeno plantea una presión sin precedentes sobre las comunidades pesqueras artesanales que tienen muchas dificultades para volver a puerto con la pesca suficiente para sus familias o los mercados locales.

El modelo Pescanova,  un modelo que vulnera la Soberanía Alimentaria

Autor: Carlos Montero Castaño

Consultor en desarrollo pesquero, acuícola y medioambiente marino.

¿Descuido o inversiones de riesgo?. Por Carlos Montero

La lógica de negocio en el sector pesquero siempre se ha considerado de difícil comprensión y seguimiento por su naturaleza compleja de compañías que extraen, descargan, distribuyen, procesan, conservan y venden, pero también por la deliberada falta de transparencia debida al hecho de jugar en los límites de la legalidad, ya sabemos que a río revuelto ganancia de pescadores. Más aún cuando los sistemas de control y sanción no están a la altura de las necesidades y, o bien no detectan las infracciones o bien el monto de las multas es perfectamente asumible en los márgenes de beneficio.

Recientemente Pescanova ha mostrado un ejemplo de esta realidad. En Estados Unidos esta compañía ha sido acusada, y ha asumido su culpabilidad, por la importación de casi 100 toneladas de toothfish o bacalao de profundidad (Dissostichus eleginoides) congelado procedente de Argentina con un valor cercano a los 1,2 millones de $ y destinado a su comercialización en Estados Unidos. Los tribunales estadounidenses han establecido una multa de 500 mil $ y además Pescanova se ha comprometido a entregar la totalidad del cargamento o su valor y las ganancias generadas por su venta, una actitud responsable por parte de la compañía.

Pero ¿cabe pensar que los responsables de Pescanova simplemente olvidaron solicitar las autorizaciones requeridas para la comercialización de esta especie, una de las más conocidas y protegidas por la Convención para la Conservación de los Recursos Vivos Marinos de la Antártida?, ¿o simplemente se decidió correr el riesgo porque los posibles beneficios que se obtuviesen merecían la pena? La sentencia que fijen los tribunales de Estados Unidos dará la respuesta a estas preguntas, entre tanto lo que queda es una nueva falta de profesionalidad y responsabilidad del sector pesquero.

RODABALLOS Y PESCANOVA. Por Manoel Santos. Revista Altermundo

Pescanova inauguró en junio del 2009 en Mira (Portugal) la planta de cría de rodaballos, una fábrica de pescado para ser más exactos, que pasa por ser la mayor del mundo, como cada una que crea el poderoso grupo. Dicha planta comenzó a construirse cuando, en 2007, el gobierno gallego entonces compartido por el PSOE y el BNG (Bloque Nacionalista Galego), decidió no permitir a la empresa crear una nueva planta en el cabo Touriñán, un espacio protegido de la Red Natura 2000. La reacción del Grupo pesquero que desde Vigo preside Manuel Fernández de Sousa fue inmediata: “Nos vamos a Portugal”, que en Galicia siempre representa, en este contexto, el ‘Tercer Mundo’ de Europa: La deslocalización en el vientre del dragón capitalista.

Como bien informó la organización ecologista gallega Adega, para la planta de Mira el Estado portugués entregó a Pescanova –que se sepa– 45 millones de euros en subvenciones públicas directas –sin contar con las subvenciones indirectas para mejoras tecnológicas, infraestructuras de distribución, ventajas fiscales…–, de los 140 millones de euros del total del proyecto. Pescanova habló de la creación de más de 1000 puestos de trabajo. Catorce meses después produce el doble del pescado previsto, y emplea a 240 personas…y sólo 80 son fijas. Haciendo un rápido cálculo, resulta que cada empleo costó a las arcas públicas portuguesas nada menos que 187.500 euros, o lo que es lo mismo, Portugal paga con dinero público el salario completo de los trabajadores de Pescanova –estimando 15.000 euros al año– durante más de 12 años. Así cualquiera hace negocios.

COMPARANDO:

Los impactos medio ambientales y sociales de la pesca dependen en buen lugar del modelo de pesca. En la actualidad, tal como sucede con la agricultura, facilitado por unas políticas regresivas se impone un modelo de pesca industrial (como el que desempeña PESCANOVA) frente a la pesca artesanal.

La diferencia entre ambos modelos es radical (ver tabla). Desde la perspectiva ambiental la pesca industrial supone, entre otros muchos aspectos: más descartes – y por tanto peces y otros organismos marinos matados y no utilizados, más consumo energético por tonelada de pescado extraído – y por tanto una mayor contribución al cambio climático y una mayor vulnerabilidad a las alzas en el precio del petróleo – y daños en muchas ocasiones irreversibles a los ecosistemas marinos (en especial cuando se utilizan las embarcaciones de arrastre).

Desde la perspectiva social la situación no es mejor: la alta tecnificación hace innecesarios muchos puestos de trabajo y aumenta exponencialmente la potencia pesquera – lo que acompañado de una mala gestión pesquera lleva irremediablemente a la sobreexplotación marina -. Es un modelo además que requiere un gran capital de inversión inicial por lo que en los países con menos recursos se excluyen a amplias capas de la población, y acentúa la dependencia hacia los países con la tecnología ya desarrollada. Por último no podemos olvidar que la bajada temporal de los precios basada en la sobreexplotación del recurso y las externalidades no incorporadas que caracterizan la pesca industrial, está arruinando a muchos pescadores artesanales, contribuyendo así al deterioro de muchas comunidades costeras que dependen de sus ingresos.
La balanza de impactos y beneficios se decanta claramente por la pesca artesanal, lo que resta pendiente es que también la balanza política tome la misma dirección.

Modelo de pesca

Beneficio

Pesca industrial Pesca artesanal
Número de pescadores empleados Aproximadamente

½ millón

Más de 12 millones
Capturas anuales para consumo humano Aproximadamente

29 millones de toneladas

Aproximadamente

24 millones de toneladas

Coste de capital para cada trabajo generado en las embarcaciones 30.000-300.000 250-2.500
Capturas utilizadas en aceites o harinas Aproximadamente 22 millones de toneladas Prácticamente nada
Consumo anual de fuel 14-19 millones de toneladas 1-3 millones de toneladas
Pescado capturado por tonelada de petróleo consumida 2-5 toneladas 10-20 toneladas
Pescadores por cada millón de dólares invertidos en la embarcación 5-30 500-4.000
Pesca descartada en el mar 10-20 millones toneladas Muy pequeña

PARA SABER MÁS:

–   http://www.pescarroba.net/. El portal crítico de la pesca española

–   Pescanova en Chile. Observatorio de la Deuda en la Globalización. http://www.odg.cat/documents/enprofunditat/Deute_ecologic/Pescachile_es.pdf

–   www.pescanova.com. Página web del Grupo Pescanova en la que se puede encontrar información sobre sus actividades, sus empresas, sus datos bursátiles, financieros y económicos, además de las memorias anuales e informes específicos.

–   www.cnmv.es. Página de la Comisión Nacional del Mercado de Valores en la que se pueden encontrar los informes de las actividades del Grupo Pescanova requeridos por la administración pública española.