Campaña para la prevención de la violencia machista en el medio rural

Hagamos un trato contra los malos tratos’Ceres lanza la primera campaña para la prevención de la violencia machista en el medio rural
Darshana Khaende, a pesar de tener sólo 25 años ha tenido que abandonar la escuela para encargarse de la casa después del suicidio de su padre. ( Mandwa,Maharashtra 2010 ). Lluís Català

Una cultura tradicional patriarcal arraigada, el alto grado de masculinización y el aislamiento físico y geográfico, son factores que dificultan las denuncias por malos tratos en los pequeños municipios. Frente a esto, la Confederación del Mujeres del Medio Rural (CERES) ha lanzado la primera campaña para la prevención de la violencia de género en el medio rural español y que se enmarca en las estrategias que la Asamblea de Mujeres Internacional de Vía Campesina lanzó en la V Conferencia en Mozambique, en relación a la soberanía alimentaria y por el fin de la violencia hacia las mujeres.

La campaña sostiene que en el fondo, «el maltrato es la cara más cruel y visible de todo un entramado invisible que incluso las mujeres somos incapaces de vislumbrar puesto que nuestra sociedad se ha construido con los valores patriarcales» y por eso «la violencia es un fenómeno cultural con origen en la construcción de la superioridad masculina sobre la de las mujeres y busca un resultado: la dominación del grupo de los varones sobre el otro grupo, las mujeres».

En un contexto interpretado por valores masculinos, la autonomía, la libertad y la opinión de las mujeres, cuando no coincide con las de los hombres, son consideradas como ‘una agresión’, que puede llevar a la ‘normalización de la violencia’. Al trasladar este esquema al medio rural, donde el control social es mayor, nos encontramos con una normalización más extendida y con una culpabilización de las víctimas, sobre las que pesan argumentos del tipo, ‘algo habrá hecho’.

La campaña pretende concienciar sobre esta problemática. Sólo el 1,5 por ciento de la sociedad española considera la violencia machista como un problema grave y ese porcentaje está compuesto fundamentalmente por mujeres.  También se espera mayor compromiso en las políticas estatales que faciliten más recursos para los pueblos, que viven una situación especial con respecto a los medios tecnológicos y herramientas educativas.

La campaña va dirigida a las mujeres y a la sociedad en general, y busca acabar con un problema que requiere un «abordaje múltiple, respetuoso y delicado» y que está relacionado con crear un mundo con igualdad de oportunidades para todos los seres humanos. «Queremos un medio rural vivo, donde podamos convivir libres de violencia de género», es la proclama de CERES.