Fortaleciendo redes y frenando campos experimentales

Fortaleciendo redes y frenando campos experimentales

Patricia Dopazo Gallego, ACSUD Las Segovias País Valencià

 Un relato de resistencia ciudadana con un buen final. Una obra coral, donde el reparto es clave y no existen secundarios, cada persona improvisa pero a la vez conoce su papel. Y el escenario puede ser cualquiera de nuestros territorios.

 Todo puede comenzar en el momento en el que Blanca o David, Amigos de la Tierra, desde su oficina en Madrid, envían el informe sobre la situación de los campos de experimentación al aire libre con transgénicos Lo envían por correo electrónico a ese entramado invisible de conexiones que ha ido creciendo y entrelazándose como parte del resultado de muchas actividades, proyectos, conversaciones y encuentros; perfeccionando y afinando su recorrido hasta dar en todas las dianas.

El informe llega a Castellón

 En el País Valenciano el proceso de la Alianza por la Soberanía Alimentaria (ASAP), -en el que las iniciativas y colectivos de base se han puesto en contacto y han tratado de coordinar acciones conjuntas- se ha dado de manera desigual según los diferentes territorios. Durante el 2010, en las comarcas de Castellón, se consolida la Xarxa d’Agroecologia de Castelló (XAC) formada sobre todo por productoras y productores, consumidores activistas y algunas ONG. Lo primero que deciden  es mantenerse en comunicación,  empiezan por una lista de correo y un blog.

El mapeo de actores y recursos de soberanía alimentaria que se realiza a nivel autonómico hace que la XAC gane algunos integrantes y ofrece a dos de las personas que  coordinan este trabajo la oportunidad de asomarse a la panorámica de la situación de la soberanía alimentaria en su provincia: Natacha y Clareta, que se convierten en las principales dinamizadoras de la XAC, un mano a mano donde la facilidad para mantenerse en red con organizaciones externas de la primera (activista y parte de ACSUD Las Segovias) se complementa con la habilidad de comunicación con productores y movimientos locales de la segunda (activista y agricultora).

Son ellas dos de las personas que reciben el informe de Amigos de la Tierra y, al echar un vistazo a su contenido, rápidamente lo circulan entre su gente.

Arroz modificado con genes humanos en Vinarós

Uno de los campos experimentales autorizados por el gobierno en 2011 –detalla el informe- fue el de arroz modificado con genes humanos para uso farmacéutico y el lugar concreto el municipio de Vinarós, norte de la provincia de Castellón. Una información que había que ampliar.

Se trataba de llevar a cabo un ensayo para la obtención industrial de una enzima útil para el tratamiento de la enfermedad de Gaucher, una enfermedad rara que sufren en España alrededor de 300 personas y unas 6000 en todo el mundo, pero que ya cuenta con un tratamiento efectivo en el que la enzima se obtiene en laboratorio. El experimento venía solicitado por una empresa italiana, al estar prohibido en ese país el cultivo comercial o científico al aire libre de transgénicos.

Vinarós se encuentra a unos 20 km del Delta del Ebro, zona como sabemos tradicionalmente arrocera, siendo el caso entonces de especial delicadeza, más aún cuando al informarnos sobre el tema de la contaminación genética de arroz encontramos varios casos con consecuencias desastrosas, especialmente en Estados Unidos.

Hay que hacer algo 

El hecho de que se tratara de la primera solicitud de cultivo experimental en la provincia de Castellón -en realidad en todo el País Valenciano- y también que en esta zona sea prácticamente inexistente el cultivo comercial de maíz transgénico fue lo que, según Natacha y Clareta, hizo que el mismo día que se recibía la información, los correos internos de la XAC repitieran un único mensaje: hay que hacer algo.

En cuestión de pocos días se redacta una carta dirigida a Francisco Camps, todavía entonces presidente de la Generalitat Valenciana y al presidente de la Comisión Nacional de Bioseguridad, exigiendo la prohibición del experimento, y se pone en marcha una campaña en la que en apenas dos días se consiguen adhesiones de organizaciones del todo el País Valenciano –en total 26. También se crea un blog que reúne la información que va consiguiéndose.

Los grupos con base en el municipio afectado –especialmente Ecologistas en Acción- son los que se acercan al lugar exacto del ensayo y averiguan la situación y propiedad de la parcela, además de encargarse de llevar el tema a la calle.

Con el apoyo de Amigos de la Tierra se organiza una ciberacción a nivel estatal, aunque son las organizaciones locales las que consiguen darle mayor difusión, alcanzando los 6000 envíos de la misma carta que decide también presentarse físicamente por el registro provincial, llegando a colapsarlo durante varios días, sellándose unas 500 copias.

En estos días el movimiento 15M estaba en la calle en plena efervescencia pre-electoral. Gran parte de las personas que forman la XAC se implicó en estas acciones y, valiéndose de materiales informativos sencillos elaborados conjuntamente con compañeras de la ASAP de Alicante, aprovecharon para explicar en este contexto lo que son los transgénicos y el caso de Vinarós, consiguiendo que mucha gente se interese.

Tras varios envíos de notas de prensa, la noticia del arroz con genes humanos y la exigencia de prohibición de las organizaciones locales, aparece en el principal periódico de Castellón y se interviene en algunas emisoras de radio.

 Frutos y semillas en suelo mejorado

Entre las organizaciones que se sumaron a la campaña había perfiles de todo tipo, fines diferentes y ámbitos de acción distintos. A nivel institucional, La Unió de Llauradors asumió el papel de contactar directamente con la Conselleria de Agricultura, posiblemente la pieza que faltaba para que la acción tuviera repercusión a todos los niveles. Este sindicato agrario participa de forma puntual en la ASAP del País Valenciano, especialmente las personas ligadas al área de agroecología.

A finales de julio el pleno del ayuntamiento de Vinarós declara el municipio ‘libre de transgénicos’ y pocos días después salta la noticia de la marcha atrás de la administración autonómica respecto al permiso concedido a la empresa italiana. No habrá campo experimental en Vinarós.

Como resultado del esfuerzo conjunto llevado a cabo y del entusiasmo producido por el éxito de la acción, varias iniciativas ciudadanas se han puesto en marcha en la provincia para declarar sus municipios libres de transgénicos (Benicarló, por ejemplo, lo consiguió el pasado mes de agosto).

Epílogo

Poco tiempo después, Blanca, de Amigos de la Tierra, vino a dar una charla sobre transgénicos a Villena, en Alicante. Al mencionar el caso de Vinarós, una pareja del público interviene: Nosotros firmamos la petición para que se retirara ese permiso ¿cómo fue de importante la acción realmente para conseguirlo?

Es muy difícil que se admita que fue por la presión social-dice Blanca-, siempre va a justificarse detrás de motivos administrativos, pero sin duda pensamos que fue clave, porque es la primera vez que se retira un permiso de este tipo y la primera vez también que se pone en marcha una campaña contra un campo experimental concreto.

En la XAC tienen también claro que ese impulso espontáneo que se retroalimentó colectivamente fue clave, que tan sólo ha sido un pequeño triunfo pero ahora se sienten capaces e impacientes por continuar la construcción de soberanía alimentaria en sus comarcas: desde la calle, los despachos, los bares o la sombra de los árboles.