BIOMASA EN EL CAMPO ESPAÑOL

BIOMASA EN EL CAMPO ESPAÑOL

Como hemos leído en los artículos de la sección AMASANDO, la economía llamada verde impulsa con falsos argumentos el cultivo de biomasa en el medio rural, fundamentalmente de los países del Sur global, en detrimento de la producción de alimentos y de la vida campesina, para generar una ‘alternativa’ energética en Europa, donde ya hay una expansión de las centrales de biomasa. Producir en el Sur y quemar en el Norte, una óptica nada sostenible y que como veremos con dos ejemplos, ya están generando rechazo entre la población del estado español

¿Quiénes GANAN?

Por la PLATAFORMA de ERRIGOITI-ARRIETA GARBI

A veces, cuando te posicionas de una parte en un conflicto, puede que tu capacidad de evaluar sus situaciones quede mermada. Tomando esto en cuenta,  intentemos analizar desde la frialdad de los datos,  a  quién beneficia la central de biomasa que quieren instalar en la localidad de Errigoiti, Bizkaia, País Vasco.

Energía a un coste inaceptable

Los datos de rendimiento energético, para empezar, no son muy halagüeños. La central  en cuestión está  pensada para tener una potencia de 71’4 mwt de los cuales solo se aprovecharían 22. Normalmente este tipo de centrales pueden ser eficaces cuando se aprovecha la energía producida y además  el calor residual que la quema de la madera genera. En este caso la cogeneración no existe y se pierde todo ese potencial.

Las proyecciones hablan de quemar la friolera de 22’5 toneladas de madera a la hora, las 24 horas del día, durante 11 meses al año, es decir, 180.000 toneladas anuales. El Departamento de Agricultura de la Diputación  Foral de  Vizcaya mandó hacer un informe a la Universidad Politécnica de Madrid, en el cual quedó reflejado que la capacidad de obtención de biomasa en Euskadi era de 60.000 toneladas al año. Por lo tanto, para  conseguir el resto,  el coste y el  gasto energético serían brutales debido al transporte.

El consumo de esa cantidad ingente de material, cierra las puertas a otros proyectos que si pueden ser interesantes, como la utilización de biomasa  en pequeñas calderas, en instalaciones como polideportivos, hoteles o en pequeñas centrales de 1 o 2 megavatios en sitios estratégicos,  donde su aprovechamiento si sería admisible.

El mismo promotor de la Central, en un careo ante el juez, por la denuncia de la plataforma Errigoiti  Arrieta Garbi de un convenio hecho por su empresa y el ayuntamiento, aseguró que la central sin las subvenciones  era inviable, es decir,  que encima nos costará dinero a los contribuyentes.

La plataforma Errigoiti Arrieta Garbi no está en contra de la utilización de la biomasa para fines energéticos, sino de una megacentral que no tiene ningún sentido.

La farsa de los puestos de trabajo

Los defensores de la propuesta justifican que se  crearán 21 puestos de trabajo pero lo que no refleja el informe son los que destruye. El entorno donde se quiere instalar la central es un pueblo que gran parte de su terreno pertenece a la reserva de la biosfera de Urdaibai. Hoy en día el turismo en Euskadi es una industria floreciente de la que Errigoiti no es ajena. En  la zona se  han creado varios agroturismos, un hotel, albergues, hay restaurantes con una tradición de muchísimos años,  se ha instalado una bodega para la elaboración del vino txakolí  -la cual ha traído consigo la plantación de muchas hectáreas de viñas- y hay gente que vive de la producción de productos ganaderos ecológicos. Todas estas personas tienen como reclamo el enclave idílico y el aire puro que tiene la zona, y son bastantes más de 21. ¿Tendría el territorio visitas turísticas con la planta echando humo?

¿Y el ecosistema?

Uno de los mayores atractivos de la zona es la presencia de los ya escasísimos visones europeos. Estudios realizados  por catedráticos de la universidad del País Vasco, aconsejan la creación de un biotopo en toda la cuenca del río Butrón  por su calidad de sus aguas. Aguas que serían contaminadas si se instala la Central.

Otros catedráticos de la misma universidad aseguran que la vegetación y los cultivos se verán gravemente afectados por la lluvia ácida producida por las emisiones de la central al ponerse en contacto con la lluvia.

ARMAMENTO Y BIOMASA

En otro territorio, en Les Garrigues, Catalunya, la plataforma por la defensa del territorio añade un agravante al proyecto de construcción de una planta de biomasa en la localidad de Juneda. La empresa impulsora de la Central, SENER, tiene entre sus líneas de negocio la  producción y diseño de misiles y otras municiones guiadas. ¿Confiamos en  una industria de la guerra el control de una industria que puede ser perjudicial para las personas y paisaje de la zona? ¿Tienen criterios éticos suficientes?

INFORMACIÓN DE SENER y sus proyectos armamentísticos:

http://www.sener.es/notas-de-prensa/es?id=cw4a37b5c17f9e5http://

www.sener-aerospace.com/AEROESPACIAL/sistemas-de-actuacion-y-control/es

http://www.sener.es/notas-de-prensa/es?id=cw4d4acc5c45bda


NO A LAS CENTRALES DE BIOMASA

Un colectivo de plataformas y organizaciones catalanas han hecho público el siguiente decálogo con sus principales cuestionamientos a la utilización de biomasa como fuente de electricidad:

1.  La quema de  biomasa  contamina  la  atmósfera,  el  suelo  y  los alimentos,  y  a  través  de  ellos  es  un  riesgo  creciente  para  la  salud.  Además, dependiendo de la velocidad a la hora de quemar, quizás ya no será renovable. Energías renovables  y  limpias  son  el  sol,  el  viento,  la  geotérmica,  los  saltos  de  agua.

2. La quema de biomasa para producir electricidad es muy poco eficiente (sólo un  20%  de  rendimiento)  mientras que para producir calo  es  muy  eficiente (hasta un 80%)

3. En Cataluña en estos momentos hay unos 40 proyectos de plantas de quema de biomasa, sólo las tres proyectadas en 25 Km2 de la comarca de El Pla d’Urgell,  proponen  quemar  365.000  TM  de  biomasa al año. Según los proyectos, proponen quemar básicamente masa forestal, y minoritariamente restos  forestales,  cultivos  energéticos  y  otros  restos agrícolas

4. El transporte de esta biomasa a más de 100 Km de distancia, hace que la  planta  sea  poco  rentable,  además  de  la contaminación  específica  del transporte (el plan de Urgell serían 100 camiones de 12 Tm cada día). Y con un consumo  diario  muy  grande  de  agua,  agua  que  se  resta  del  balance  hídrico destinado a regadío y consumo humano.

5. La quema de biomasa, aunque hoy la llamemos “valorización energética”, y por muy moderna y tecnificada que sea la planta, contamina el medio y afecta a la salud humana. Muchas partículas ultra finas y gases se escapan de los mecanismos de control, y son persistentes en  el  medio  y  las  cadenas  tróficas,  pasan,  fundamentalmente  con  la alimentación, a  los seres vivos. Esta contaminación en pequeñas dosis, pero a largo  plazo, forma parte  de  las  causas  de  muchas  patologías cada día más prevalentes  (cardíacas,  respiratorias,  inmunológicas,  endocrinas,  nerviosas, reproductivas y cancerígenas)

6. Si es poco eficiente para producir electricidad, y si tanto el transporte como la propia actividad de la planta es contaminante y un riesgo para la salud, ¿cómo es que hay tantos proyectos en curso? Básicamente porqué este combustible no paga cuota de CO2, y además estaba hace  unas  pocas semanas, subvencionada como “energía renovable”.

7.  A todas  estas  razones  para  decir  no  a  estas  grandes  instalaciones hemos de añadir que por la escasez  de combustible, pueden llegar a quemar restos de residuos urbanos, lodos de depuradoras y otros residuos, como hacen hoy ya algunas cementeras en Cataluña.

8. Mucha ciudadanía que  se ven afectados en sus recursos naturales, su producción agrícola, su calidad de vida e incluso su salud, por la proximidad de estas grandes instalaciones, dicen NO a estos proyectos.

9. Las microinstalaciones de quema de biomasa tiene todo su sentido, como  hacían  ya  nuestros  antepasados,  para  la  producción  de  calor,  para calefacción  de  equipamientos  municipales,  de  granjas  de  animales,  etc.  Es decir, instalaciones reducidas, locales, para quemar la biomasa que se produce localmente, sin largo transporte

10. Finalmente,  lo  mejor  que  podemos  hacer  con  los  residuos vegetales es considerarlos como un producto a reciclar. Por ejemplo fertilizar los campos o elaborar compostaje para devolver a la tierra.

Más información: www.cepa.cat

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s