EL RESGUARDO INDÍGENA DE CAÑO MOCHUELO, EN LA CONSTRUCCIÓN DE SU SOBERANÍA ALIMENTARIA

El Resguardo Indígena Caño Mochuelo se encuentra ubicado en los llanos orientales de Colombia, al este del departamento del Casanare, en la confluencia de los ríos Casanare y Meta. Allí conviven nueve pueblos indígenas: tsiripu, maibén–masiware, yaruro, yamalero, wipiwi, amorúa, sáliba, sikuani y cuiba–wamonae, la mayoría de ellos nómadas que, asediados por un modelo de desarrollo que los ignora, nos demuestran cómo desde la reafirmación cultural se puede caminar hacia la soberanía alimentaria .

Un resguardo para la supervivencia.

En 1974, el INCORA (Instituto Colombiano de Reforma Agraria) reconoce parte del territorio tradicional de estos pueblos como Reserva Indígena de Caño Mochuelo, en reparación al exterminio indígena generado por las guajibiadas (una práctica aceptada consuetudinariamente en la región de los llanos orientales que consistió en la caza de indígenas cuiba y guahibo con el fin de utilizar el espacio para introducir ganado) y como una medida para asegurar la sobrevivencia de un grupo de indígenas condenados a la extinción por las balas de los colonos que los cazaban. Sin embargo, este terreno entregado a los indígenas y luego declarado como resguardo nunca fue pensado por el Estado para asegurar la pervivencia material y cultural de estos pueblos indígenas.

Inicialmente las comunidades tenían suficiente oferta de recursos para sus necesidades alimentarias (pesca, cacería y recolección), para proveerse de materiales de construcción artesanal y para la medicina tradicional. Los vecinos eran pocos, por lo que los pueblos indígenas podían usar amplios espacios anexos al resguardo, en lo que es su territorio tradicional.

La población indígena se recuperó paulatinamente de la violencia que casi los extermina, las familias aumentaron; incluso las gentes del pueblo tsiripu, que habían tomado la decisión de no tener más hijos o hijas y que la habían mantenido durante varios años, vieron en ese momento una nueva oportunidad para seguir viviendo. Gracias a esa decisión, aún existen personas sobrevivientes de este pueblo en Caño Mochuelo: son las únicas que quedan.

La crisis alimentaria y sus causas.

Pero a medida que pasó el tiempo, las condiciones fueron cambiando: los recursos naturales disponibles en el resguardo fueron cada vez más limitados, los vecinos y vecinas se multiplicaron, cercaron sus propiedades -el territorio tradicional de los pueblos originarios- y cada vez se hizo más difícil el acceso a los lugares de cacería, pesca y recolección. Ahora, cuando las comunidades indígenas hacen sus correrías (caminatas en busca de alimentos, materiales o para visitar sitios de importancia cultural) por fuera del área titulada, entran en conflicto con la población vecina, que reclama como suyos estos lugares, a pesar de que siguen siendo parte del territorio ancestral indígena, aumentando así las tensiones entre los unos y los otros por el acceso a los recursos.  Muchos de esta población vecina son grandes propietarios ganaderos, y desde el gobierno se promueve en estas zonas el proyecto “Renacimiento de la Orinoquía”, que conlleva la promoción de monocultivos de palma aceitera, caucho y pino tropical.

De esta forma se fue incubando un problema alimentario, que con el correr del tiempo pasó de ser crítico a convertirse en un problema crónico para los pobladores de Caño Mochuelo.

Para abordar la creciente hambruna en las comunidades, las instituciones partieron de la premisa de que el problema alimentario indígena podía resolverse implementando paquetes tecnológicos foráneos de producción agrícola. De esta manera se vino una andanada de proyectos en donde instituciones del Estado y ONG internacionales trajeron soluciones pensadas desde afuera pero con poco entendimiento de la realidad indígena. Mientras tanto, los casos de tuberculosis, desnutrición y otras enfermedades aparecieron con más frecuencia en las comunidades.

La alternativa desde las comunidades.

Ante esta situación, en 2008 y por iniciativa de las comunidades indígenas, se conformó la Escuela Comunitaria de Gestión Territorial, un espacio de análisis colectivo de los problemas del resguardo, para el fortalecimiento del gobierno indígena y para adelantar acciones que mejoren las condiciones de vida desde el ejercicio de la autonomía y el reconocimiento de la diversidad étnica y cultural que caracteriza el lugar. Desde allí se analizó el problema alimentario, se definieron derroteros y se inició la ejecución de acciones concretas para avanzar hacia la soberanía alimentaria. Una estrategia para acabar con la muerte por hambre en el resguardo.

Una de las primeras acciones fue calcular el área disponible para sembrar los conucos(áreas de cultivos familiares), encontrando que cada familia indígena del resguardo solo dispone, en promedio, con menos de un cuarto del área de tierra mínima calculada para dotar de alimentos suficientes a una familia de la zona, es decir, ni siquiera disponen del espacio mínimo para vivir como población campesina.

Concluyendo que esta era la verdadera raíz del problema del hambre que amenaza su supervivencia como pueblos,  decidieron atacarla con la reafirmación cultural como estrategia: por una parte, preparándose para abastecerse de alimentos propios recuperando sistemas productivos y dietas tradicionales, así como sus conocimientos y semillas asociados. Y por otra, emprendiendo trámites para la ampliación del resguardo dentro de su territorio ancestral.

De esta manera, con el apoyo de los tradicionales (hombres y mujeres conocedoras de su tradición y culturas) se desarrollan labores de auto-investigación para la adecuación de sus modelos productivos a las nuevas condiciones territoriales, se diversifican los sembradíos y se han establecido cinco bancos comunitarios de semillas recuperadas para su distribución a las familias. A la vez se llevan a cabo trabajos para el ordenamiento del territorio indígena.

Sin embargo, tratándose en gran parte de pueblos cazadores y recolectores, la transición a la agricultura no está siendo rápida, aun suponiendo la alternativa para la supervivencia. Se realizan ensayos de domesticación de tubérculos silvestres y se intercambian técnicas de siembra tradicionales de unos pueblos a otros, pero  las comunidades más tradicionales, como los yamaleros y los tsiripus, no han adoptado completamente este nuevo modelo de producción y continúan haciendo largas jornadas de caza para procurarse la proteína animal.

ESCUELA COMUNITARIA DE GESTIÓN TERRITORIAL

Es una iniciativa de las comunidades indígenas del Resguardo de Caño Mochuelo, centrada en la aplicación del componente territorial integrado en el plan de vida definido por ellas mismas. Se trata de una escuela de liderazgo en la que, mediante la capacitación y la investigación-acción participativa en cuatro ejes temáticos (organización; control de los recursos naturales; soberanía alimentaria; y proyectos externos de desarrollo), se pretende facilitar herramientas y recursos para la defensa del territorio indígena y la pervivencia física y cultural de los pueblos que habitan el resguardo, acorralados por los avances de la globalización en la región. La Escuela cuenta con el acompañamiento de la Corporación Tabaco y el Grupo Intercultural Almáciga

La amenaza petrolera.

Preocupa que el Estado colombiano no sea coherente con sus políticas frente a los pueblos indígenas de Caño Mochuelo. Mientras que por un lado ha reconocido en diferentes leyes su vulnerabilidad, por otro dilata las soluciones al problema territorial de fondo, al tiempo que promueve proyectos petroleros en el resguardo, como si nada ocurriera en el lugar donde se encuentran confinados nueve pueblos en inminente peligro de desaparición.

La actividad petrolera supone la ocupación de espacios dentro del resguardo, mermando así aún más el poco terreno de que disponen las comunidades. En este tipo de proyectos, las empresas petroleras no solo intervienen los sitios donde se realiza la exploración petrolera; también deben disponer de carreteras, helipuertos y sitios de campamento para los trabajadores, y adoptan medidas de seguridad que restringen la movilidad de los comuneros.

El camino hacia la soberanía alimentaria.

A pesar de la buena implicación general de las y los pobladores y de los notorios avances, aún queda un largo camino por recorrer hasta lograr que cada familia del resguardo pueda disponer de al menos un conuco para su alimentación básica. Es muy importante también que se cuente con espacios donde proveerse de proteína animal a través de la caza y la pesca, además de asegurar el acceso a los lugares de importancia cultural y espiritual.

La implementación y el ajuste de este modelo de trabajo para la soberanía alimentaria han sido apoyados por diferentes instituciones pero, para lograr la soberanía alimentaria, la erradicación de los actuales problemas de salud y asegurar la pervivencia cultural de estos pueblos, será el Estado el que tendrá que atender el origen del problema y dar paso a la ampliación del resguardo; con ese objetivo los pueblos de Caño Mochuelo están incidiendo en diferentes estamentos. Como dijo en 2009 el Relator Especial de Naciones Unidas sobre los derechos humanos y las libertades fundamentales de los pueblos indígenas, «el caso de Caño Mochuelo es ejemplo de la crisis territorial causante de una crisis alimentaria preocupante». En enero de 2011 el resguardo eleva la solicitud de ampliación ante el INCODER (Instituto Colombiano para el Desarrollo Rural), y en febrero de 2012 se expone la situación en reunión interinstitucional, donde la Gobernación del departamento de Casanare se compromete a cofinanciar el estudio socioeconómico para la ampliación del resguardo, única respuesta recibida hasta hoy para asegurar así su pervivencia física y cultural.

En este camino, la implicación internacional supone un valioso apoyo. Es por ello que, en los próximos meses, se dará inicio a una campaña para denunciar la situación; explicar sus causas y responsables; y suscitar la solidaridad de personas y organizaciones de todo el mundo con las propuestas comunitarias para construir la autonomía alimentaria, desde abajo. En la web de la CODPI (www.codpi.org) se irá informando de dicha campaña.

DERECHOS DE LOS PUEBLOS INDÍGENAS Y SOBERANÍA ALIMENTARIA

El caso que describe el artículo es un ejemplo de cómo la violación de los derechos indígenas por parte de actores foráneos imposibilita que los pueblos puedan seguir desarrollando sus actividades tradicionales (caza, pesca, recolección y cultivo), afecta profundamente su soberanía alimentaria y pone en riesgo su propia supervivencia. Dos cosmovisiones, la indígena y la occidental, se enfrentan, con la habitual prepotencia de la segunda, abanderada de un supuesto progreso, que obliga a que la primera tenga que demostrarse y justificarse para ganar un pequeño espacio donde resistir.

Salvando las distancias geográficas y culturales, la defensa y construcción de la soberanía alimentaria enfrenta básicamente los mismos obstáculos en muchos lugares del mundo: la diferencia en nuestra manera de relacionarnos con el territorio. Lo vemos a diario en nuestros pueblos y ciudades cuando se impone un modelo productivo frente a otro, mediante políticas que lo promueven y legitiman. Es en respuesta a estos obstáculos como se construyen las resistencias que, desde todos los pueblos, reclaman la soberanía alimentaria.

9 comentarios en “EL RESGUARDO INDÍGENA DE CAÑO MOCHUELO, EN LA CONSTRUCCIÓN DE SU SOBERANÍA ALIMENTARIA

  1. ES IMPORTANTE Y URGENTE QUE SE LES DEFINA EL NUEVO TERRITORIO. ES URGENTE QUE NO SE LES CONTINUE INTRODUCIENDO PRACTICAS OCCIDENTALES A TODOS SUS ESQUEMAS CULTURALES.

  2. LA TECNOLOGÍA, LA IN CONCIENCIA DE LAS EMPRESAS PETROLERAS Y EL ABANDONO DEL GOBIERNO PARA CON ELLOS NO SOLO ESTÁN DEJANDO QUE SE ACABE SU TERRITORIO SINO TAMBIÉN SUS CREENCIAS,CULTURA Y RAÍCES… AYUDAMOS CON HONESTIDAD Y JUSTICIA

  3. estoy itersado en establecer comunicacion en caño muchuelo con el pastor indigena RAFAEL si me ayudan les agradesco

  4. Interesante la experiencia de la Escuela Comunitaria de Gestión Territoria.Me gustaríaconocer sus actividades , dificultades , logros y lecciones aprendidas

  5. Buen día, tienen algún teléfono o contacto de Caño Mochuelo donde me pueda contactar con la comunidad o la escuela?
    Gracias.

  6. el resguardo caño mochuelo es el nombre del territorio colectivo integrado por 12 comunidades de 9 lenguas originarios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s