UN MAL ACUERDO ENTRE LA UE y Marruecos.

UN MAL ACUERDO ENTRE LA  UE y Marruecos.

Revisando y releyendo algunos textos publicados al respecto, entenderemos –de un vistazo y muchas aristas- que el recién aprobado acuerdo entre la UE y Marruecos es en realidad un nuevo negocio  para la industria agroalimentaria, una nueva amenaza para el campesinado de ambos lados del Mediterráneo y una vulneración de los derechos de pueblo saharaui.

 Por Gloria Martínez y Carles Soler.

 Malas noticias, malas decisiones

Al mismo tiempo que en el pleno del Parlamento Europeo se discutía sobre el acuerdo agrícola entre la UE y Marruecos, en los medios de comunicación mostraban a agricultoras y agricultores del sindicato agrario COAG (miembro de La Vía Campesina) en ‘concentración permanente’ frente a la sede de la UE en Madrid. Bajo el lema ”en defensa de nuestra agricultura, NO al acuerdo con Marruecos” resumían el sentir general de la agricultura europea.

Pero, «el Parlamento Europeo votó el pasado 16 de febrero a favor del nuevo acuerdo agrícola con Marruecos que permitirá continuar la entrada en el mercado comunitario de un listado de productos agrícolas marroquíes, y también algunos -como los tomates- que se producen de manera contraria al Derecho Internacional en los Territorios Ocupados (militarmente) del Sáhara Occidental.» (1)

«Tras la votación del acuerdo comercial agrario con Marruecos cabe preguntarse si la Comunidad Europea hará de la costa sur del Mediterráneo su patio trasero ignorando los derechos humanos y reproduciendo parte del modelo de EEUU en América Latina.» (2)

«Este acuerdo comercial deja vía libre a los productos agrícolas procedentes de Marruecos. Este Estado Africano confía que su programa Marruecos Verde transformará la actual agricultura hacia un modelo intensivo. Mientras en el campo español (de forma notoria el sindicato agrario COAG) se lamentan por el impacto que unos productos más baratos pueden tener sobre la producción local, el sector de la agroindustria ve una oportunidad de expansión. De los 55 proyectos de Marruecos Verde que ya han sido licitadas, 16 están gestionadas por empresas del Estado Español.» (3) «Sin ir más lejos, a principios de marzo, con motivo del viaje institucional del President de la Generalitat de Catalunya a Marruecos, se firmó un acuerdo de colaboración en materia agroalimentaria entre Catalunya y el país africano durante el periodo 2012-2016. Un total de 23 empresas del sector agroalimentario catalán formaron parte de la delegación catalana.» (4)

«”En esta última década asistimos a lo que se llama neocolonialismo agrario”- según Paul Nicholson (representante del sindicato agrario EHNE-Bizkaia). “Se trata de procesos de acaparamiento de tierras en países en desarrollo para alimentar las poblaciones del mundo desarrollado. Los tratados de libre comercio, como el que acaba de ratificar la Unión Europea, no hacen más que dar cobertura legal e institucional a esta nueva forma de neocolonialismo”

«La agricultura es un sector estratégico para el país ¿o no? “Deslocalizar la agricultura es un riesgo –apunta el eurodiputado Raül Romeva-. Es necesario que la ciudadanía y quienes tienen la responsabilidad de gobernar entiendan el papel esencial de la pesca y la alimentación para la soberanía alimentaria. No todo se puede externalizar. Hay límites y el de los productos agrícolas son unos.”» (4)

¿Quién gana y quién pierde con este acuerdo?

José Bové, vicepresidente de la Comisión de agricultura del Parlamento Europeo, en rueda de prensa organizada en Madrid por todas las organizaciones agrarias españolas, «ha dicho que “quien más se lucra con el acuerdo son tres grandes empresas, las franco-marroquíes Azura y Soprofel, y los Dominios Agrícolas, joya del emporio del rey de Marruecos. Entre las tres acaparan al menos el 70% de los beneficios de un convenio que Marruecos vende como vital para su agricultura”, ha afirmado el eurodiputado francés.» (5)

«Los cupos de exportación son gestionados en Marruecos por una estructura nacional (Etablissement autonome de Contrôle et de Coordination des Exportations – EACCE) creada en 1986, que favorece a los grandes grupos exportadores de capital mixto (Marruecos-Francia en su mayor parte). La agricultura familiar de Marruecos por lo tanto, sólo se beneficiará de un espacio marginal de este acuerdo.» (6)

Casualmente, «el 10 de febrero de 2012 se anuncia que el grupo de aceite alimentario francés SOFIPROTEOL ha recibido el aval del Estado Marroquí para comprar el 41% de la empresa aceitera LESIEUR-CRISTAL. Esta empresa es la número 1 en aceites de Marruecos y SOFIPROTEOL ha comprado este 41% de las acciones a la Sociedad Nacional de Inversiones (SNI que es una filial del Holding Real SIGER).» (3)

“En el reportaje de TelQuel se cita al conocido grupo Delassus, señalando que es la principal empresa competidora frente a las exportaciones del imperio agrícola de Mohamed. Las fuentes explican que, superando la rivalidad entre Dominios Reales y el resto de sus competidores, el grupo regio decidió unir fuerzas creando la Maroc Fruit Board, e incluyendo a las ocho principales empresas exportadoras del país, con el objetivo de llevar 500.000 toneladas de cítricos a los mercados de Europa, Asia y América.» (6)

«Según un informe del Centro de Estudios Rurales y de Agricultura Internacional, en las licitaciones de tierras en Marruecos convergen los intereses internacionales y los vinculados con la monarquía de Marruecos. Po ejemplo, en el 2008, dieciséis grupos franceses, cinco españoles, tres de los Emiratos Árabes y también americanos, rusos, italianos y argentinos, se quedaron el 24% de las licitaciones. El resto de adjudicaciones fueron a manos de empresas o personalidades de las finanzas y la política marroquíes.

Otros impactos

«Ecologistas en Acción, Plataforma de Apoyo Político al Pueblo Saharaui (PAPPS), Thawra y Western Sahara Resource Watch (WSRS) consideran que este acuerdo solo favorece al sector agrícola menos sostenible ambientalmente y menos redistributivo económicamente: las grandes corporaciones agrícolas. Lo que significa que la UE sigue apostando por un modelo agrícola basado en las grandes producciones y todo lo que ello supone: continuar con el abandono progresivo de las áreas rurales, dificultar aún más el desarrollo de modelos agrícolas de proximidad y con pocos requerimientos de capital, incrementar los impactos ambientales ligados a la producción agrícola (uso masivo de pesticidas, fertilizantes, transgénicos, etc.), incrementar el consumo de energía (y emisiones asociadas) para el transporte de las mercancías, incrementar el consumo de agua, etc. Una serie de impactos en los que se profundizará, y que además de afectar aún más a las pequeñas producciones agrícolas que todavía subsisten en España y Europa, tendrá repercusiones similares en las y los pequeños agricultores marroquíes y saharauis.» (1).

«La falta de derechos sindicales en Marruecos o el trabajo infantil son señalados como obstáculos para la firma. Así como las consecuencias medioambientales, entre las que destaca el despilfarro de agua. Para producir un tomate en Marruecos se necesitan cien litros de agua, frente a los diez de Francia. En el Sáhara Occidental, la extracción de agua de los acuíferos costeros está poniendo en peligro el abastecimiento de la población.» (2)

«José Bové se toma en consideración los hechos de la Primavera Árabe y observa “que los acuerdos de liberalización establecidos hasta la fecha no han logrado los objetivos planteados” (establecer una zona de paz, seguridad y prosperidad) y se pregunta “por la pertinencia de seguir una política que favorece los intereses económicos de actores influyentes sin evaluar el impacto social en las poblaciones afectadas y los daños ambientales causados.» (2)

Es el libre comercio

«Bové afirma que los y las defensores del libre-comercio son numerosos en la Comisión de Comercio Internacional del Parlamento. El libre-comercio es una catástrofe para la agricultura. Ya ha sido un fracaso con la OMC desde  hace 10 años y se sabe muy bien que el libre-comercio y la agricultura no son compatibles y por tanto no funciona.» (7)

«En la práctica, el acuerdo traslada al ámbito de la agricultura el espíritu de crecimiento liberalizador que desde los 90 define las relaciones comerciales entre la Unión Europea y Marruecos, en detrimento de las políticas más proteccionistas vigentes hasta esa fecha. Todo ello se ha concretado, en el ámbito estrictamente agrario, en la eliminación o disminución de aranceles y contingentes (esto es, las cantidades máximas de un producto que se pueden exportar a un tercer país). ―A partir de la próxima campaña, las empresas marroquíes tendrán el campo libre para inundar los mercados europeos con melocotones, naranjas, alcachofas, limas, melones, pimentones, uva y sandia –explica COAG- ninguno de estos productos tendrá limitación de importaciones. El acuerdo es, según el comunicado oficial del Parlamento Europeo, “un avance hacia un acuerdo de libre comercio más amplio.» (4)

«Muchos pequeños y pequeñas agricultores del sur de la Península se acabarán de hundir con este acuerdo. Quienes pueden sobrevivir este desastre serán las grandes compañías que pueden producir más barato, por lo que presionarán a la baja en los salarios y condiciones laborales de los y las trabajadoras. » (8)

El lobby agroalimentario

Y así no es de extrañar que «contrariamente a los y las agricultores europeas que exigían la suspensión del acuerdo con Marruecos, la industria agroalimentaria europea considera que “ofrece importantes oportunidades comerciales y de negocio” para las empresas operadoras europeas, por no hablar de los “aspectos políticos” de un acercamiento a un país de África del Norte que se abre a la democracia.» (9)

«Las grandes empresas agroalimentarias del centro y norte de Europa serán las grandes beneficiarias. Países como Alemania o Holanda sacaran provecho de estos acuerdos, dado que, por una parte, las multinacionales de estos países podrán aprovecharse exportando en sectores como los cereales y, por otra parte, las grandes empresas de transformación de productos agroalimentarios accederán a materias primas más baratas.» (8)

Vulneración de la soberanía saharaui

«El Acuerdo de Libre Comercio sobre frutas y hortalizas de la Unión Europea con Marruecos, que fue votado en el Parlamento Europeo, incluye a los territorios ocupados del Sahara Occidental. Sin embargo, un documento de la ONU de 2002 establece que “toda actividad económica en los territorios del Sáhara Occidental que no responda a los deseos e intereses de los saharauis sería una violación de la Ley internacional”. Por esta razón los tratados de libre comercio que, EE UU o la EFTA (Noruega, Islandia, Suiza y Liechtenstein) firmaron con Marruecos, expresamente excluyen al Sáhara Occidental. Éste es el mismo principio que rige la política comunitaria con los territorios ocupados de Palestina.» (2)

«COAG ha recordado que la ONU no reconoce la soberanía del reino de Marruecos sobre el Sahara Occidental y que el acuerdo no cuenta con el beneplácito de la población saharaui.» (5).

(1) http://www.ecologistasenaccion.org/article22454.html

(2) http://diagonalperiodico.net/La-UE-complice-del-expolio-agrario.html

(3) www.jeuneafrique.com (10/02/2012)

(4) http://blocs.mesvilaweb.cat/node/view/id/216886

(5) baserri bizia.info

(6) http://www.boletinagrario.com/dc-3034,otra-cara-acuerdo-agricola-ue-marruecos.html

(7) L’Economiste

(8) www.enlluita.org Marzo 2012

(9)Maroc-UE. Un soutien inattendu à l’accord agricole. L’Economiste. Aziz Ben Marzouq.10/02/2012

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